En Kiev tuvo lugar el encuentro entre el arzobispo Gallagher y el jefe de la Iglesia greco-católica ucraniana, quien expresó a los medios vaticanos su alegría por la presencia del enviado especial del Papa y por la del cardenal Zuppi en los días pasados: «Rezar junto con los enviados especiales del Santo Padre es rezar con la Iglesia universal. Para nosotros, son un signo visible de la Iglesia que nos abraza».