El nuevo informe de la agencia de la ONU para la protección de la infancia retrata una situación dramática para los niños que se está produciendo antes del pico estacional caracterizado por una sequía extrema. Contribuyen las epidemias recurrentes, los bajos niveles de cobertura de vacunación, los insuficientes servicios de agua e higiene y saneamiento, y la brusca reducción de la financiación internacional.