Santiago Peña deja la presidencia del país sudamericano tras la caída de Ueno Bank, una institución financiera de la que había sido accionista. La decisión se produjo después de que la oposición iniciara el proceso de destitución. Casi tres millones de clientes se vieron afectados por la crisis. Preocupación por más de 860 millones de dólares de fondos públicos y previsionales depositados en el banco.