El Papa cumple el viaje pendiente de Francisco a las Islas Canarias, convirtiéndose en el primer Pontífice en visitar estas islas españolas. Desde el muelle de Arguineguín en Gran Canaria, el Papa ha recordado que “la dignidad humana no pierde valor al cruzar una frontera” y ha denunciado que la acogida del migrante no puede ser algo delegado únicamente a algunos voluntarios: “no podemos ‘pasar de largo’ ante las pateras”.