El Papa anima a los líderes de los movimientos eclesiales y de las asociaciones laicales a guiar a las personas confiadas a su cuidado con discernimiento y transparencia, para que permanezcan abiertos al mundo y arraigados en la comunión.
El Papa anima a los líderes de los movimientos eclesiales y de las asociaciones laicales a guiar a las personas confiadas a su cuidado con discernimiento y transparencia, para que permanezcan abiertos al mundo y arraigados en la comunión.