En el rezo del Ángelus, León XIV recordó que en la Iglesia todas las personas están «llamadas a reconocerse como «uno» en Jesucristo: Él es el tesoro escondido, la perla preciosa, la red que recoge al que está disperso».
En el rezo del Ángelus, León XIV recordó que en la Iglesia todas las personas están «llamadas a reconocerse como «uno» en Jesucristo: Él es el tesoro escondido, la perla preciosa, la red que recoge al que está disperso».