En su homilía en la Jornada Mundial por el Cuidado de la Creación, desde Castel Gandolfo, sede del Borgo “Laudato si’”, el Papa invita a ponernos “en modalidad silenciosa” para escuchar la obra de Dios, detenernos algunos minutos para disfrutar la armonía de la que somos parte y a convertir lo utilizado para la destrucción en instrumentos de vida.