«Esta es la peor epidemia jamás registrada en el país y la de más rápido crecimiento jamás documentada», afirma el organismo de la ONU, según el cual la interrupción de los servicios y el miedo a contraer la infección han provocado una caída de más del 40% en las vacunaciones infantiles, los partos seguros y la atención sanitaria esencial en el epicentro de la epidemia.