Al término de la misa de León XIV en la Basílica de Santa María de los Ángeles en Asís, el joven Francesco le pide al Pontífice que rece para que nunca falte el valor de seguir a Cristo. En Él «nadie es extranjero, nadie queda excluido»
Al término de la misa de León XIV en la Basílica de Santa María de los Ángeles en Asís, el joven Francesco le pide al Pontífice que rece para que nunca falte el valor de seguir a Cristo. En Él «nadie es extranjero, nadie queda excluido»