En cuatro decenios desde la histórica Jornada de Oración por la Paz, convocada por el Papa Wojtyła el 27 de octubre de 1986, el legado del “Espíritu de Asís” atraviesa cuatro pontificados. Desde Juan Pablo II, quien profundiza en su significado teológico, hasta Benedicto XVI, quien abre el diálogo también a los no creyentes; desde Francisco, quien hace un llamado a la fraternidad, hasta León XIV, quien invita a las religiones a encontrar en sus propias fuentes un antídoto contra el odio