El árbol fue donado al Papa por la Orden Nacional de Doctores Agrónomos y Doctores Forestales, que fueron recibidos en audiencia el pasado 5 de noviembre. El arzobispo Nappa, secretario general de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, afirmó: «No a la miopía de quienes, por intereses económicos, contaminan la naturaleza, como ocurre en la Tierra de los Fuegos, en Campania».