El balance, aún provisional, del terremoto de magnitud 7,1 que se produjo ayer en el suroeste de Japón, alrededor de las 16:30 hora local, ha ascendido a por lo menos 13 víctimas mortales y un centenar de heridos. La zona más afectada ha sido la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, a unos 900 km de la capital, Tokio