Numerosos los fieles, que en la Catedral Metropolitana de Asunción acogieron, ayer, lunes del Ángel, acogieron las reliquias del primer Santo de los franciscanos, no solo para celebrar los 800 años de su muerte, sino para también honorar a aquellos frailes que, en 1607, encabezados por el padre Luis de Bolaños, fundaron la ciudad de Caazapá, indicando el camino evangelizador en el país suramericano.