Los civiles que huyen de la guerra que está ensangrentado su país viven en condiciones extremadamente precarias. En algunos campos de refugiados, falta de todo y enfermedades como el cólera están matando a muchas personas. El testimonio de un misionero javeriano: desde el principio, se estimó que había más de 200.000 refugiados. Ahora necesitan ayuda urgentemente, antes de que sea demasiado tarde