Más de 10 mil personas llegan diariamente a venerar y orar frente a las reliquias de uno de los santos más importantes de la historia de la Iglesia, y que a 800 años de su muerte sigue inspirando y fortaleciendo la fe de los cristianos en todo el mundo. Un mes durará la exposición de su esqueleto, protegido por una urna transparente de material blindado.