De Juan Pablo II, que en 1985 llevó un llamamiento a la paz al corazón de la violencia de Ayacucho, a Francisco, que en 2018 dio voz a los pueblos de la Amazonía. Tres visitas a una tierra heredera de la civilización inca, donde el cristianismo ha echado profundas raíces. Ahora regresa León XIV, que conoció aquella Iglesia como misionero y como obispo.