En febrero, el Papa invita a toda la Iglesia a elevar sus oraciones por los niños con enfermedades incurables y por quienes los cuidan. La Dra. Nunziata Comoretto, de la Pontificia Academia para la Vida, explica cómo la oración, el acompañamiento y los cuidados paliativos pueden transformar el dolor en consuelo y esperanza, y cómo la Iglesia busca ofrecer dignidad y apoyo a los más vulnerables y a sus familias frente a la fragilidad y el sufrimiento.