La gracia y la exigencia de la comunión fraterna estuvieron en el centro de la segunda meditación de Cuaresma pronunciada esta mañana, 13 de marzo, en el Aula Pablo VI, en presencia del Papa. El predicador de la Casa Pontificia se detuvo en la intuición de san Francisco al considerar las relaciones interpersonales como una oportunidad para aprender la lógica del Evangelio.