El padre Tomaž Majcen expresa la preocupación de la pequeña realidad católica tras la voluntad de anexión por parte de Estados Unidos. También la Iglesia evangélica luterana se moviliza cada domingo en oración: «Es una cuestión de derechos humanos, dignidad y respeto de las leyes y de los tratados internacionales», afirma la obispo Paneeraq Siegstad Munk.