El cardenal secretario de Estado preside una misa por la paz en Haití en la Capilla Sforza de la Basílica de Santa María la Mayor. En la homilía, exhorta a no permanecer indiferentes ante los sufrimientos del mundo: “Dios escucha el grito de todas las víctimas de la injusticia y de la miseria”, incluidas aquellas que en el país caribeño “aspiran a una presencia libre de la violencia”.