En visita oficial al país de la península arábiga, el cardenal Secretario de Estado celebra la misa en la concatedral de la Sagrada Familia y, en su homilía, destaca cómo un territorio dividido entre el desierto y el mar ha sabido acoger a personas de diferentes culturas en busca de un futuro mejor. Al reunirse con los representantes del clero local, los invita a ser «sacerdotes del amor, no de la perfección».