El secretario de Estado, en su intervención ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York, advirtió sobre los riesgos del progreso tecnológico: “Quienes cuentan con mayores recursos técnicos y económicos podrían imponer su propia visión de la realidad”. En la reunión conmemorativa de los 40 años de la Declaración sobre el derecho al desarrollo, el cardenal expresó su deseo de que los Estados tengan acceso a recursos financieros, tecnológicos y humanos para promover su propio desarrollo