Desde el inicio del ataque a Irán por parte de Estados Unidos e Israel, 1.100 niños han resultado heridos o muertos por bombardeos. Según datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), infraestructuras civiles, como hospitales, escuelas y sistemas de agua y saneamiento, de las que depende la supervivencia de los niños, han sido atacadas, dañadas o destruidas por las partes en conflicto. Oxfam señala: la escalada de violencia podría afectar a 60 millones de personas.