Las palabras del fraile menor franciscano que, desde Jordania, observa con dolor la guerra en curso. El pensamiento se dirige a los hermanos que viven en el Líbano, «en la búsqueda desesperada de poder ayudar a la población civil, que ya no puede más», y a la población palestina que sufre «formas de presión directa o indirecta» para ser expulsada «de la tierra en la que ha vivido durante milenios». El llamado a que haya una «gran convocatoria para todos» en nombre de la paz.