El Senado de Brasil aprobó la revocación de la resolución del Consejo Nacional de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia (Conanda), tras el llamado de los obispos en defensa de la vida y la familia, cuya postura influyó en el resultado legislativo. La normativa había generado cuestionamientos por sus disposiciones vinculadas a la atención de víctimas de violencia sexual y a la interrupción del embarazo.