Monseñor Antonio Gómez Cantero reflexiona sobre la tragedia de los incendios en Bédar y Los Gallardos, destacando la solidaridad de la población y la respuesta de la Iglesia local. En medio del dolor y las pérdidas, hace un llamamiento a la esperanza, al cuidado de la creación y a vivir la fe desde la comunidad y la misericordia.