La conversión de Javier Huerta está en el origen de Encuentros Siloé, un nuevo apostolado que pone al alcance de ateos y agnósticos la razonabilidad de la fe mediante encuentros en los que se combinan testimonios, vídeos, música y diálogo.
Unas mil personas ya han acudido a alguno de los más de 25 encuentros realizados en los últimos tres años y cuyos frutos han llevado a sus impulsores a crear, como primer paso, una asociación civil.
Aunque la iniciativa aún no tiene un respaldo oficial eclesial, cuenta con el asesoramiento espiritual de algunos sacerdotes y próximamente será presentada a la Archidiócesis de Madrid.
“Yo no creía en nada”
Javier huerta atiende la llamada de EWTN News Español mientras recorre el Camino de Santiago en el tramo que leva de la Catedral de Burgos a la Catedral de León. Sin perder el paso, expone con entusiasmo y agradecimiento cómo sucedió su conversión cuando estaba en el jardín de su casa: “Recibí el amor de Dios. Yo no creía en nada, no tenía fe. Y, de hecho, no recordaba ni que había cuatro evangelistas. Tuve que poner ‘evangelios’ en Internet”, reconoce con gran humildad.
A partir de ese momento, experimentó “la certeza absoluta de que Dios existe y está en nuestros corazones” y que eso implica volver a Él “para convertirnos en la mejor versión y dárselo a los demás”. Este proceso también sucedió con su mujer, Marta del Sol.
“Las mejores fiestas para Jesús”
En su camino de conversión, Javier y Marta peregrinaron a Medjugorje. Recorriendo el viacrucis, en el corazón de Javier nació un anhelo: “Tenía que hacer las mejores fiestas para Jesús”. Su casa siempre ha estado abierta para los amigos y para organizar los mejores eventos. A partir de entonces, ese don de acogida se puso al servicio de la evangelización, pues querían compartir su alegría renovada por la fe “con mucho orgullo, sin ningún tipo de vergüenza”.
Javier Huerta sintió también una profunda “necesidad de conocer y aprender”, lo que le llevó a leer innumerables libros que hablaban de que la fe es razonable, entre ellos los de José Carlos González Hurtado, presidente de EWTN España. Con toda esa información, elaboró un vídeo de 40 minutos sobre Dios y la creación del universo que utiliza en sus encuentros.
Con esta herramienta y su testimonio, abrieron la posibilidad de que la gente “pudiera expresarse y hablar del sentido de la vida y de cosas más trascendentales”. Quienes participaron en las primeras reuniones se iban “con mucho amor” y el deseo de compartir la experiencia.
La experiencia caló también en sus hijos y comenzaron a hacer sesiones dobles: viernes con jóvenes y sábados con adultos, con 45 personas en cada tanda. “Lo hemos hecho como veintitantas veces y siempre se ha llenado. La Virgen siempre nos lo ha llenado”, incluso de gente que no conocían.
Como los primeros cristianos
Javier está convencido de que la acogida en una casa ayuda a quienes están alejados y tienen “mucha resistencia” a ir a una parroquia debido a “estereotipos falsos”. Así, a imagen de las pequeñas comunidades cristianas del siglo I, abren las puertas de su casa y hablan de Dios sin “grandes teologías”.
Se trata, resume Javier, de hacer lo que hizo Andrés con Pedro o Felipe con Natanael: “Llevarle a Él. Y la gracia de Dios tiene que funcionar».
El sábado 17 de octubre, más de 400 personas acudieron a un teatro en Torrelodones, una localidad cerca de Madrid, donde presentaron formalmente la asociación Encuentros Siloé y un segundo vídeo sobre la figura de Jesús.
Bajo el manto de la Guadalupana
El equipo directivo de Encuentros Siolé se forjó bajo el manto de la Virgen de Guadalupe. Hace unos meses, Javier y Marta acudieron a Ciudad de México para participar en un congreso de Encounter, un programa católico de capacitación para quienes desarrollan algún ministerio apostólico.
Allí conocieron a Juan Armada y María Soledad Martínez- Avial, con quienes compartieron su experiencia y se comprometieron a dar forma, juntos, a la asociación que se acaba de dar a conocer.
Los frutos, más allá de lo ya cosechado, parece que van a más. Sólo en noviembre ya tienen cerrados encuentros en Málaga, Burgos y en varios hogares en Madrid.
“Volver a reconquistar España, que es tierra de María”
El nacimiento de Encuentros Siloé, con su especial dedicación a los alejados de la fe, se produce poco después de que se conociera que, por primera vez, hay más españoles que se declaran ateos que católicos practicantes. No en vano, Mons. Mikel Garciandía constató recientemente que el país ya es en cierto sentido una tierra de misión, porque “en España teóricamente se ha sembrado la Palabra, pero ésta ha quedado como olvidada o en un segundo lugar».
Javier se siente muy interpelado por esta realidad. Por ello, señala que “tenemos que volver a reconquistar España, que es tierra de María. Y volver a ser luz para el mundo”.
Más allá de los encuentros
La asociación cuenta con unas 25 personas comprometidas con este apostolado y que colaboran de forma desinteresada. Entre ellos, están algunos de los futuros anfitriones de estos encuentros, a los que se les va a dar una formación específica para custodiar el método y la ortodoxia doctrinal.
Por otro lado, la experiencia de Javier y Marta les hace ser muy conscientes de que no basta con un encuentro puntual, sino que todo camio de conversión necesita de un acompañamiento. Por eso, también mantienen reuniones quincenales en línea, ofrecen medios de formación y lecturas y procuran crear lazos comunitarios, acompañar el proceso de cada persona y compartir para crecer en la fe.