Comentando con los medios vaticanos el enésimo ataque yihadista ocurrido en un pueblo de la diócesis de Pemba, en Cabo Delgado, el arzobispo metropolitano de Nampula, Saúre, pide el fin del odio y auspicia respeto recíproco “entre aquellos que se proclaman hijos de Dios”. El jueves pasado el asalto llevó a la destrucción de la iglesia de San Luis de Monfort, incendiada como parte de sus estructuras.