Al menos siete personas murieron a bordo de una lancha neumática con 139 migrantes a bordo, que fue rescatada a unos 150 kilómetros al noreste de la isla de Lanzarote, España, por la patrullera Urania del servicio local de salvamento marítimo. Los 132 supervivientes, 120 hombres y 12 mujeres, desembarcaron en el puerto de Arrecife, donde recibieron asistencia médica y de la Cruz Roja.