Washington confirmó las conversaciones programadas para el viernes, trasladando la sede de la reunión, inicialmente prevista para Estambul, a petición de Teherán. Esto ocurre en un contexto de creciente tensión: Estados Unidos anunció el derribo de un dron iraní cerca del portaaviones Lincoln, desplegado en aguas de Oriente Medio. La República Islámica advirtió: «Nuestras capacidades de defensa no son negociables».