Luis de la Fuente, seleccionador de España, llevó la Copa del Mundo hasta la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, en Zaragoza, y la ofreció a la Virgen durante una ceremonia celebrada el lunes 19 de octubre.
El técnico estuvo acompañado por Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), y otros representantes del fútbol español.
“Una enorme emoción. Sabéis de mi devoción por la Virgen del Pilar y me he sentido muy feliz, orgulloso de estar aquí con todos vosotros”, dijo De la Fuente después de la ofrenda, según recoge la Iglesia en Aragón.
El seleccionador, que llevó personalmente el trofeo durante buena parte de la visita, también se refirió a lo que significó para él regresar al santuario. “Sobre todo, emoción y un recuerdo imborrable que me lo llevaré siempre”, señaló.
Cientos de personas siguieron la ceremonia dentro y fuera de la basílica. Entre los asistentes estuvieron el Arzobispo de Zaragoza, Mons. Carlos Escribano, y Juan Sebastián Teruel, deán del Cabildo Metropolitano.
“Con gratitud, con humildad y con emoción”
La ofrenda estuvo encabezada por Louzán, quien se dirigió a la Virgen en nombre de la federación.
«Hoy venimos a tus pies, en nombre de la Real Federación Española de Fútbol, para ofrecerte esta Copa del Mundo con gratitud, con humildad y con emoción”, expresó, según recoge el sitio oficial de la RFEF.
En su intervención, el presidente de la RFEF recordó el vínculo que une a la Virgen del Pilar con la historia y la fe de los pueblos hispanos “que también encuentran en el fútbol una pasión compartida”.
Louzán también pidió que la Virgen acompañe a quienes forman parte del fútbol español y los ayude a vivir los triunfos con humildad y ser solidarios con los demás.
“Ayúdanos a hacer del fútbol una escuela de compañerismo, esfuerzo y solidaridad, donde aprendamos a tender la mano y a poner el bien del equipo por encima del interés propio”, añadió.
Antes de concluir, volvió a encomendar el trofeo a la Virgen: “Madre nuestra recibe esta copa y el cariño con el cual te la ofrecemos. Que bajo tu mando encontremos fuerza para seguir trabajando juntos y llevando el nombre de España con orgullo y responsabilidad. Viva la Virgen del Pilar”.
La petición del presidente de Aragón
El Arzobispo Escribano también tomó la palabra y destacó lo que, a su juicio, permitió a la selección alcanzar sus objetivos.
“El trabajo en equipo, la convicción, la fe y el liderazgo nos han demostrado todo lo que podemos conseguir”, manifestó.
El prelado recordó que España ya cuenta con dos títulos mundiales y expresó su deseo de nuevos triunfos: “Ya son dos estrellas y ojalá que sean muchas más en el futuro como veis que tiene el camarín de la Virgen”.

Por su parte, Jorge Azcón, presidente del Gobierno de Aragón, pidió a Louzán que le haga llegar a todo el equipo unos obsequios especiales: las medidas de la Virgen del Pilar. Estas son unas cintas que reproducen la altura de la imagen de 36,5 centímetros.
“Medidas de la Virgen del Pilar para todos los componentes de la selección española. Creo, querido presidente, te tienes que comprometer conmigo a hacérselas llegar a todos y cada uno de ellos”, dijo.
La Copa del Mundo vuelve a Zaragoza
La visita se produjo tres meses después de que miles de personas celebraran en Zaragoza la victoria de España en el Mundial. El regreso del trofeo coincidió con una parada de la exposición itinerante “Reyes del Mundo”.
Antes de acudir a la basílica, la delegación participó en un acto institucional en el Ayuntamiento. La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, recordó la alegría que vivió la ciudad durante el torneo.
“Esta muestra nos hace sentir una emoción muy especial recordando lo que vivimos aquí en esta misma plaza hace tres meses, cuando Zaragoza se volcó desde el primer partido del Mundial con la Selección española”, afirmó.
La agenda de la delegación incluyó además una visita a las obras del nuevo estadio de La Romareda. Zaragoza se prepara para el Mundial de 2030, para el que está previsto que el recinto deportivo tenga capacidad para más de 40.000 espectadores.