Un convoy de 45 camiones y vehículos que transportaban ayuda alimentaria, medicinas y combustible con destino a tres aldeas cristianas del sur del país tuvo que cambiar de ruta debido a enfrentamientos armados entre el ejército israelí y Hezbolá. El Nuncio apostólico Borgia declaró: «Estamos en una situación de guerra, pero seguiremos ayudando a la población».