León XIV, antes de dirigirse al PAM, visita a los niños y niñas del campamento de verano «Estate Ragazzi» en el Vaticano, reservado para los hijos de los trabajadores de la Santa Sede y les advierte sobre los riesgos de las nuevas tecnologías: «Aprendamos a no depender demasiado de la tecnología y a pensar por nosotros mismos. En Italia, en Perú y una vez en Estados Unidos, puse el GPS y me llevó por un camino equivocado, quedé atrapado y no pude continuar.»