El Papa, de visita en la parroquia romana de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo en el Quarticciolo, recuerda la tragedia de los miles de niños muertos en Gaza, el dramático inicio de un nuevo conflicto en Irán y luego la plaga de la droga que en este barrio periférico golpea a tantas familias. “Hay que rezar mucho”.