El Papa León XIV preside en Madrid una multitudinaria celebración del Corpus Christi en la Plaza de Cibeles en la que llama a redescubrir la riqueza espiritual de las tradiciones religiosas españolas como una “escuela de fe viva” y no “un museo del pasado que visitar”. Destaca su exhortación a los fieles a “dejarse transformar por la Eucaristía” y a “convertirse en constructores de un mundo nuevo.”