Al concluir la oración del Ángelus el Papa recordó la celebración del Domingo de la Palabra, instituido por su predecesor Francisco y la celebración de la Jornada Mundial de los enfermos de Lepra. A los jóvenes de la Acción católica italiana, presentes en la Caravana de la paz, los invitó a ser agentes de paz, nunca violentos, ni con palabras ni con gestos.