Al recibir a los participantes en el congreso «¿Quién es hoy mi prójimo?», el Papa aboga por una atención médica accesible para todos, «para evitar que una injusticia se convierta en semilla de conflictos». «Cuidar de la humanidad de los demás —subraya el Pontífice— ayuda a vivir la propia»; también la Iglesia puede dar una gran contribución en la lucha contra las desigualdades en el ámbito sanitario.