El Papa, al saludar a los peregrinos de habla hispana en la audiencia general, expresa su pesar por el atentado perpetrado hace unos días en el país sudamericano por fuerzas armadas disidentes. A continuación, dirigiéndose a los fieles polacos, recuerda la liberación del campo de concentración de Dachau, en Alemania, llevada a cabo por las fuerzas armadas estadounidenses el 29 de abril de 1945.