El Papa León XIV llamó la atención el sábado sobre uno de los problemas sociales más urgentes de América Latina, la delincuencia violenta, durante un encuentro con habitantes de un barrio desfavorecido de la capital uruguaya.
“No podemos pasar de largo cuando sabemos que hay niños en Uruguay que no van a la escuela por miedo a no volver”, afirmó el Papa. “ Un hijo de este país, tan rico en recursos, no debería irse a dormir sin comer, ni debería renunciar a recibir una educación y un futuro dignos debido a la inseguridad que reina en las calles. Mucho menos debería sufrir violencia hasta el extremo de llegar a perder la vida”.
León XIV pronunció estas palabras durante un discurso dirigido a los miembros de una parroquia católica de Casavalle, un barrio de bajos recursos ubicado en el norte de Montevideo.

La delincuencia violenta es un problema apremiante en toda América Latina, impulsado en gran medida por el narcotráfico y otras formas de crimen organizado. Según cifras de las Naciones Unidas, la tasa de homicidios en América Latina y el Caribe es aproximadamente cuatro veces superior al promedio mundial, la más alta de todas las regiones del mundo.
En su breve intervención, León XIV citó la parábola de Jesús sobre el buen samaritano (Lucas 10,29-37), destacando que el hombre auxiliado por el samaritano había sido víctima de un delito violento, pues “cayó en manos de unos bandidos, que lo despojaron de todo, lo hirieron y se fueron, dejándolo medio muerto”.
El Papa lamentó que “esta historia la podemos ver muchas veces replicada también hoy en los numerosos casos de inseguridad y de violencia que lamentablemente amenazan la paz de nuestros barrios, e incluso la vida de nuestros seres queridos, y a los que tantas veces la sociedad responde con la indiferencia”, como quienes pasaron de largo junto al hombre golpeado antes de que el samaritano lo ayudara.
“Al mismo tiempo, podemos ver la otra cara, es decir, la acción de numerosas instituciones y personas de buen corazón que contribuyen a fomentar la paz y que ayudan a las personas a hacer frente a sus necesidades de manera concreta”, afirmó León XIV.
El Pontífice hizo referencia a los testimonios de dificultades y esperanza compartidos por miembros de la parroquia poco antes de su intervención. También reconoció a la Papal Foundation, con sede en Estados Unidos, por su apoyo económico para la construcción de viviendas destinadas a miembros necesitados de la comunidad parroquial.
“Tenemos que trabajar unidos: la Iglesia, la comunidad civil y el Estado. Necesitamos despertar de nuestras inercias y abogar por el bien común”, afirmó el Papa. “Unamos por tanto nuestros esfuerzos y respondamos con generosidad a la llamada a edificar juntos una patria de hermanos”.

Está previsto que el Papa parta de Uruguay el domingo rumbo a Argentina, donde permanecerá tres días, antes de continuar hacia Perú, país que fue su hogar durante años y donde pasará cinco días antes de regresar a Roma.
Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de EWTN News Español.