Nacida en los albores del siglo XX en medio de profundas crisis socioeconómicas y convulsiones políticas, la primera Congregación religiosa autóctona de los Andes venezolanos celebra más de un siglo de entrega incondicional. Tras los recientes y devastadores terremotos que han sacudido la capital y diversas regiones del país, la Superiora general, Sor Emérita Ávila, O.P., comparte el testimonio de un carisma que transfigura el dolor en un abrazo y consolación evangélica.