La vida consagrada en el Ecuador renueva su compromiso con la Iglesia y con los más vulnerables en un contexto marcado por la incertidumbre y la exclusión. En el Día de la Vida Consagrada, Mons. Rafael Cob, obispo del Vicariato Apostólico de Puyo, invitó a los consagrados y consagradas a “nacer de nuevo como discípulos misioneros en el Espíritu”, reafirmando su vocación de servicio, testimonio profético y esperanza para el mundo.