El Arzobispo Balestrero, Observador Permanente de la Santa Sede ante la ONU en Ginebra, intervino en la sesión del Consejo de la Organización Mundial de la Salud, en la sección dedicada a la salud mental. Para abordar las crisis existenciales derivadas de la pérdida de sentido de la vida, junto con el apoyo profesional, la ayuda espiritual puede proporcionar un sentido de propósito vital y una narrativa de esperanza.