La delegación vaticana interviene con una «declaración» en Viena, con motivo de la 13ª Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional. Subraya la importancia de la «prevención» y la «protección», más allá de las medidas de «represión» y «castigo», y expresa su preocupación por el uso delictivo de las «tecnologías informáticas».