El arzobispo Balestrero, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales en Ginebra, intervino el 14 de septiembre, en la 73ª sesión del Junta de Comercio y Desarrollo de la UNCTAD, subrayando que la pobreza se agrava en «una economía cada vez más digitalizada», en la que «el acceso a la tecnología, a la conectividad y a las competencias digitales es esencial para el desarrollo»