El cardenal Prefecto del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos presidió ayer una Misa en San Pedro para conmemorar el 99.º aniversario del nacimiento del Papa Ratzinger: vivió la tragedia de una guerra mundial y la destrucción atómica, pero supo percibir en la oscuridad «la presencia de Dios y su amor reconfortante».