El paso del personal que durante todo el 2025 ha acompañado a más de 33 millones de fieles cierra simbólicamente el Año Santo. Una representación de los más de 5.000 voluntarios que han dedicado su tiempo para garantizar un servicio realizado «en un clima de seguridad y fraternidad». El arzobispo Fisichella: «Ha sido una bella aventura. La esperanza no decepciona solo porque un camino llega a su fin».