Un comunicado del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral explica que el título de la 112.ª edición de esta jornada ha sido elegido por el Papa para «expresar la preocupación de la Iglesia por los menores directamente afectados por la experiencia migratoria, recordando el deber de acoger a cada uno de ellos tal y como nos enseña el Evangelio»