La Fundación PIME apoya la labor de la Maison des Vieillards en ayuda de los más vulnerables de la periferia de Puerto Príncipe, marcada por la pobreza y la violencia. “Se necesita ayuda y, en este mes misionero de octubre, hay que mantener alta la atención en las necesidades de los haitianos agotados por esta crisis olvidada”, declaró a los medios vaticanos el misionero laico Maurizio Barcaro