En la ceremonia celebrada en la catedral de San José en Bagdad, el cardenal prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales invitó a Polis III Nona a custodiar la fidelidad a la tradición y el servicio a los fieles, animándole a la misión en el Oriente Medio herido y en la diáspora, para vivir «una nueva primavera de fe», caridad y anuncio del Evangelio