El Sínodo, reunido el 11 de mayo en la catedral de la Santísima Trinidad en Tiflis, ha elegido a su guía, quien ya era «locum tenens» de la sede patriarcal y sucede a Elías II, fallecido el pasado 17 de marzo. En su discurso, aseguró que «la Iglesia ortodoxa continuará siendo unificadora de la nación». El cardenal Koch expresó su deseo de que su ministerio contribuya a «reforzar los vínculos de cordial amistad y a promover un diálogo cada vez más fraterno entre nuestras Iglesias».